miércoles, 11 de julio de 2012

Reseña "La Trampa Dorada: La herencia Bolena un legado de mentira, ambición y venganza


Portada: 1/5
Nivel de Amor: 1/5
Trama: 5/5
Cómo está escrito: 5/5
Personajes: 5/5
Escritura: 5/5
Historia: 5/5
Valoración General: 5/5



Inglaterra, 1539. La bien amada tercera esposa del rey Enrique VIII ha muerto al dar a luz al varón que el rey ansiaba desde siempre. Ahora Inglaterra está huérfana de reina y el corazón del rey también necesita una esposa pero no cualquiera, la nueva esposa del rey tiene que unir a Inglaterra para luchar contra España, y  Francia las dos grandes potencias que amenazan la estabilidad de Inglaterra.La elegida tiene que ser una princesa noble de alta cuna, y a la vez hermosa y culta el tipo de mujer que al rey le gustan, el encargado de satisfacer los deseos del rey es su consejero mayor Thomas Cronwell y la "afortunada" elegida la princesa alemana Ana de Cléves, una mujer alta, fuerte y soñadora que aún conociendo la carrera matrimonial del rey decide contraer matrimonio con el monarca, al fin de instaurar definitivamente la fe protestante en Inglaterra y por supuesto y mucho más importante dar un nuevo heredero varón al rey. La joven Ana por fin hallara la felicidad tras una infancia y una adolescencia duras y llenas de soledad, pero Ana de Cléves jamás llegaría a ser del agrado del rey. Solamente su inteligencia, su docilidad al aceptar el divorcia del rey, la salvarían de una muerte segura. Otra vez volvío a pasar el rey se enamora de una de las damas de compañía de su esposa, la jovencisima Catalina Howard que a sus 14 años de edad es la joven, más bella, casquivana y vanidosa de toda la corte que de la noche a la mañana paso de ser dama de la reina a convertirse en favorita y más tarde en su esposa, pero aunque Catalina llego a ocupar el puesto más importante para una mujer en Inglaterra nunca llego a sentirse feliz a lado de un hombre lo suficientemente mayor para ser su abuelo, por eso busco el consuelo en los brazos del apuesto Thomas Culpperper auspiciada por su prima Juana Bolena, a sabiendas de que el rey nunca llegaría a enterarse mantuvo relación sexuales con Thomas Culppeper un romance que el mismo rey insipiro a su propia esposa, y que la llevo directamente al cadalso y a la hacha del verdugo. Juana Bolena estuvo siempre ahí desde el principio de los tiempos sus ambiciosos ojos y su ambiciosa familia política, fue dama de compañia de la primera esposa de Enrique VIII, Catalina de Aragón, de la segunda que también fue su cuñada a la que vio ascender para luego caer Ana Bolena, pasando por la dócil Juana Seymour, hasta la nueva Ana de Cléves y Catalina Howard. Representante siempre de una personalidad envidiosa por su cuñada que siempre estuvo unida a su marido, Juana Bolena fue maquiavélica hasta sus últimos días, no solo ofrecio el testimonio que llevaría a su marido y a su cuñada al cadalso sino que también fue participe de alentar la infidelidad que llevo a Catalina Howard al cadalso y del que también ella siguio sus pasos.




Tras "La Otra Bolena" , "La Trampa Dorada" retoma el ir y venir de la dinastía Tudor después de la ejecucción de Ana Bolena. Una novela llena de intriga, que te absorbe dese su comienzo hasta la última de sus páginas. Philippa Gregory nos muestra una época llena de peligros, en los que una palabra en contra de una podía llevarte directamente hacia una muerte segura.Philippa Gregory nos muestra en está novela el destino de tres mujeres completamente diferentes entre sí, que comparte un mismo destino pero eso sí que lo afrontan de manera diferente. La autora mezcla la historia y la ficción en la novela. El lenguaje de la novela es de lo más semcillo, ya que no se trata de una aburrida clase de historia sino de una narración contada en primera persona por parte de las tres protagonistas.Lo que se puede destacar de la novela es que sobre todas las cosas predominan los diálogos lo que en mi opinión facilita la lectura haciendola amena, y fácil de leer para todos los amantes de la Historia y sobre todo para los amantes de la época de los Tudor, sobre todo este período tan convulso de la historia que terminaría con la muerte del cruel y despiadado rey Enrique VIII en 1547.Novela recomendadismia a todos los que hayáis visto la serie televisiva los Tudor, porque os aseguro al 100% de que si os gusto la serie os ecantara el libro, que pese a sus 521 páginas su lectura se os pasara en un suspiro.Phillipa Gregory no defrauda y nos ofrece la historia de tres mujeres unidas entre si, pero separadas por un país.Como siempre genial y recomendisimo.


Un poco de historia: Juana Bolena, Catalina Howard y Ana de Cléves



Jane Parker, o Jane Boleyn(Bolena), vizcondesa de Rochford (c. 150513 de febrero de 1542) fue una noble inglesa que vivió en el reinado de Enrique VIII. Fue la esposa del hermano de Ana Bolena, segunda esposa del rey, además de dama de compañía de las cinco primeras esposas de Enrique. Parece que su testimonio fue clave para que Ana Bolena y su hermano fueran ejecutados por incesto y traición, aunque la creencia de que Jane Bolena mintió movida por el odio que sentía hacia la reina Ana está muy extendida. Murió en 1542, decapitada por alta traición junto con Catalina Howard, la quinta esposa de Enrique VIII, a la que había ayudado en sus aventuras amorosas.Nacida bajo el nombre de Jane Parker, fue la hija de Henry Parker, X barón de Morley, y de Alice St. John (la hija mayor de sir John St. John). Nació en Norfolk, Inglaterra alrededor del año 1505 y su familia tuvo un gran poder monetario, estaban bastante unidos y políticamente activos, además de ser respetados miembros de la clase alta inglesa. Su padre fue un intelectual con un gran interés en la cultura y la educación.Fue enviada a la corte en su temprana juventud, ciertamente antes de los quince años, donde fue asignada a la casa de Catalina de Aragón, la esposa de Enrique VIII en ese momento. Es recordada por haber sido acompañante real en la fiesta de la famosa visita de estado a Francia en 1520, que fue conocida como “The Field of the Cloth of Gold” (el campo de la tela de oro).No hay retrato sobreviviente que haga identificar físicamente a Jane. Sin embargo, debió de ser bonita, dado que fue escogida para ser una de las actrices/bailarinas principales en la prestigiosa obra “Château Vert”, estrenada en la corte en 1522, y sería inconcebible que alguna de las siete damas escogidas para representar las siete virtudes femeninas fuese poco atractiva.A finales de 1524 o principios de 1525, fue casada con George Boleyn, vizconde de Rochford, hermano de Ana Bolena, quien sería más tarde la segunda esposa del rey Enrique VIII.En este escenario, sin embargo, Ana todavía no estaba enlazada con el rey, aunque ella ya era un icono de la moda de la época.Un historiador escribió que Ana era “la cortesana perfecta… su carruaje estaba lleno de gracia y sus ropas eran complacientes y elegantes, bailaba con facilidad, cantaba placenteramente, tocaba el laúd y varios otros instrumentos musicales bien, y hablaba francés fluidamente… una notable, inteligente y audaz mujer noble… que primero cautivaba a la gente con una conversación y luego los entretenía. Era simple ver que su energía y vitalidad la hacían ser el centro de atención de cualquier reunión social”. Estos primeros encuentros con la sofisticada y glamorosa Ana ayudaron a crear la leyenda de que Jane inmediatamente la odió. Sin embargo, si esto fuera cierto, no hay pruebas de ello para la época ni para varios años venideros.Como regalos de bodas, el rey dio a Jane y George el señorío de Grimston en Norfolk. Desde que se convirtió en la vizcondesa de Rochford a través de su matrimonio, fue conocida usualmente en la corte (y por subsecuentes historiadores) como lady Rochford. Como la riqueza y la influencia de la familia Bolena aumentaba, la pareja tomó el palacio de Beaulieu como su residencia principal, la cual decoraron con una pródiga capilla, una cancha de tenis, un baño con flujos de agua caliente y helada, alfombras importadas, muebles de caoba y su gran colección de platería.Tradicionalmente, el matrimonio de Jane y George ha sido retratado como infeliz. Un historiador moderno sugiere que Bolena habría sido homosexual, lo que explicaría el por qué de un matrimonio tan miserable.En muchas novelas George es mostrado frecuente y bisexualmente infiel a su mujer. La historiadora británica Alison Weir concluyó que el matrimonio era infeliz, principalmente a causa de George, aunque dice que es difícil concluir la naturaleza sexual de éste: “[un] talentoso joven… era muy apuesto y muy promiscuo. De hecho, de acuerdo a George Cavendish, vivió de una forma muy ‘bestial’, forzando viudas, desflorando vírgenes… [y] es sugerido que se complació en la actividad homosexual también, aunque no hay evidencias para lo último…”Sin embargo, el biógrafo más reciente de Jane discrepa con ambos argumentos y concluye que la verdadera naturaleza del matrimonio no esta establecida, aunque sugiere que esto no significa que haya sido infeliz necesariamente.La exacta naturaleza de su relación con su hermana política real, Ana Bolena, tampoco está precisamente clara y no hay absolutamente ninguna evidencia de qué es lo que pensaba acerca de su otra hermana política, María Bolena, quien había estado en la corte con ella desde que eran muy jóvenes y había sido amante de Enrique VIII mientras era dama de compañía de Catalina de Aragón. Se asume generalmente el hecho de que Jane no era demasiado cariñosa con Ana, lo que podría ser producto de los celos de que sentía hacia ella. A pesar de todo, Jane conspiró junto a su cuñada Ana para expulsar a una dama no identificada de la corte en 1534. Cuando el rey descubrió la participación de Jane, ésta se exilió a sí misma durante unos pocos meses.Después de once años de matrimonio, George fue arrestado en mayo de 1536 y encerrado en la Torre de Londres, acusado de mantener relaciones sexuales con su hermana, la reina Ana. Se supone que el testimonio de Jane ayudó a acusar a su esposo por incesto y traición, declarando que ella creía que él y Ana estaban envueltos en relaciones sexuales desde el invierno de 1535, e implicando fuertemente que George sería el padre del feto abortado por la reina a principios de 1536. No hay evidencias para aseverar estos rumores de acuerdo a la vasta cantidad de testigos contemporáneos, aunque éstos proveyeron el pretexto legal de que los enemigos de los Bolena necesitaban mandar a lord Rochford al cadalso.El sensacional testimonio de Jane en contra de su marido podría haber sido un acto de maldad, debido posiblemente a sus celos por Ana. Ciertamente ésta fue la conclusión generada en este tiempo y por muchas generaciones posteriores. En la actualidad, esta visión entró en la cultura popular a través de ficticios retratos de la vida de Jane, incluyendo dos novelas, Vengeance is mine de Brandy Purdy y The Boleyn Inheritance de Phillipa Gregory, aunque la exactitud histórica de éstas se encuentra en duda. En ambas novelas, el vicioso resentimiento de Jane hacia Ana la lleva a la desintegración psicológica –es retratada como un ser trastornado y obsesivamente celoso en Vengeance is mine y casi enfermizamente amoral en The Boleyn Inheritance. En ambas novelas es presentada como una voyerista sexual.Más seriamente, las generaciones posteriores de historiadores también creyeron que el testimonio de Jane en contra de su esposo y hermana política en 1536 fue motivado por rencor más que cualquier otra creencia actual sobre sus culpas, de ahí su desfavorable reputación histórica. Dentro de una generación, George Wyatt, cuyo padre Thomas Wyatt el joven había conocido a los Bolena en persona, describió a Jane como “una esposa embrujada, acusadora de su marido, incluso a la busca de su propia sangre”. Un siglo después, un historiador inglés afirmó que la razón del testimonio de Jane en contra de ellos era debido a un “odio empedernido” hacia Ana, el cual se generó de los celos que sentía Parker de las superiores habilidades sociales de la reina y la preferencia que tenía George de estar en compañía de su hermana en vez de su esposa. Historiadores georgianos y victorianos apuntaron que la eventual muerte de Jane en 1542 fue un triunfo de la justicia moral porque “la infame lady Rochford… cuyo destino fue justamente merecido por el interés que ella había tenido en traer a Ana, así como también a su esposo, al cadalso”.Esta negativa visión de Jane es rechazada por su única biógrafa moderna, Julia Fox, quien cree que Jane gozó de una cálida relación de apoyo y esto fue el terror del golpe de palacio en contra de los Bolena en 1536 que provocó el testimonio de Jane, el cual fue torcido por los enemigos de su familia de todos modos George Boleyn fue decapitado en Tower Hill el 17 de mayo de 1536, ante una gran multitud. Su discurso final se vio principalmente afectado al promover su recién descubierta fe protestante. Cuatro hombres más, uno de ellos un plebeyo, fueron ejecutados junto a él, también acusados de ser amantes de Ana Bolena. Sólo el plebeyo Mark Smeaton, un músico, confesó y lo hizo bajo la acción de feroces torturas(los miembros de la aristocracia y la baja nobleza no podían ser legalmente torturados). Ana fue ejecutada dos días después, decapitada por un verdugo francés, hábil con la espada, dentro de las murallas de la Torre de Londres. La historiadora Julia Fox describe la muerte de Ana como “su última presentación”. Su equilibrio y coraje en el cadalso fue muy comentado y la opinión pública en las semanas y meses después a menudo “hicieron de Ana una perseguida heroína, brillando con la promesa y calidad de una joven mujer, hermosa y elegante”. No es sabido si Jane presenció la ejecución de su esposo o de su hermana política, pero la compasión póstuma por Ana despertó en muchos (particularmente sentimentalistas) el significado de que muchos de los que se vincularon a su caída fueron encasillados en el papel de villanos. De acuerdo a la historiadora Julia Fox, esta actitud explica como las acciones de Jane se interpretaron como las de un ser cruel y celosamente conspirador.Independientemente de la verdad de la participación de Jane en la caída de los Bolena, o sus sentimientos inmiscuidos en ésta, la inmediata secuela fue muy dura para ella, tanto financieramente como socialmente. Las tierras que los Bolena se habían adjudicado durante el reinado de Ana y durante las últimas cuatro generaciones, incluyendo los títulos de conde de Wiltshire y conde de Ormonde podrían pasar sólo por la línea masculina, y fueron pérdidos por la familia con la muerte de George. Jane mantuvo el título de vizcondesa de Rochford pero sin un hijo realmente no podía beneficiarse con lo que había retenido de la fortuna de la familia Bolena.Después de la ejecución de su marido, lady Rochford estuvo ausente de la corte por un tiempo, durante el cual gastó mucho de su tiempo en intentar estabilizar su situación financiera, la cual logró a través de negociaciones con su padre político Thomas Bolena, con su padre, pero principalmente con Thomas Cromwell, primer ministro del rey. Los Bolena eventualmente le asignaron una considerable pensión anual de £100, precisamente lo que ellos le habían dado a su hija mayor, María, cuando enviudó ocho años antes. Esta cantidad de dinero no se acercaba por ninguna parte a la que había recibido cuando fue hermana política de la reina consorte Ana, pero era suficiente para financiar una moderada vida de clase alta, esencialmente para poder volver a la vida de la corte, lo cual fue algo en lo que Jane trabajó obstinadamente entre 1536 y 1537. Se desconoce una fecha exacta de su regreso a la corte, pero si se sabe que lo hizo como dama de honor de la reina Jane Seymour, lo que significa que volvió en el transcurso de poco menos de un año después de la muerte de su esposo.Como vizcondesa, le fue permitido traer un grupo de sus sirvientes con ella, alojándose en palacio como Lady Rochford. Finas comidas le fueron servidas cada día del presupuesto de la casa de la reina.Después de la muerte de Jane Seymour, el rey subsecuentemente se casó con una princesa germana, Ana de Cleves, y lady Rochford testificaría más tarde en julio de 1540 para ayudar al rey a poder divorciarse de ella, declarando que su reina le confió a ella que su matrimonio nunca se había consumado. Esto le permitió a Enrique anular su unión con Ana de Cleves y casarse con su muy joven amante, Catalina Howard, que era prima de Ana Bolena y, por lo tanto, estaba emparentada con Lady Rochford.Lady Rochford mantuvo su puesto como dama de honor de la nueva reina y ejerció una considerable influencia sobre ella, convirtiéndose eventualmente en una de sus favoritas. Cuando la joven reina se halló aburrida con su viejo y obeso marido el rey, fue lady Rochford quien ayudó a organizar encuentros entre la reina Catalina Howard y el apuesto cortesano Thomas Culpeper. Catalina más tarde confesaría el no haber llegado virgen al matrimonio, sin embargo hay algunas dudas en cuanto a si realmente la relación de Catalina con Culpepper fue sexualmente consumada. La aventura progresó con la ayuda de Lady Rochford durante la visita real al norte en 1541, pero el pasado de Catalina fue destapado en el otoño y una investigación fue lanzada en torno a su vida privada. Primeramente, la reina fue detenida en sus aposentos y luego fue puesta bajó arresto domiciliario en la Abadía de Syon, un convento fuera de uso lejos de la corte. Sus confidentes y sirvientes fueron interrogados y sus aposentos fueron allanados, muchos de los sirvientes y damas de honor recordaron haber notado un sospechoso comportamiento en Lady Rochford con Catalina y Culpepper, lo que dio como resultado su detención para ser interrogada. Subsecuentemente, una carta de amor de Catalina para Culpepper fue descubierta en la que se menciona el rol de Jane Bolena arreglando sus encuentros. Este fue un crimen de “misprision of treason” (algo así como cómplice de traición), el cual en la Inglaterra de los Tudor llevaba a la pena de muerte. Jane fue llevada a la Torre de Londres y estuvo en prisión por varios meses, mientras el gobierno decidía como y cuando proceder en contra de la acusada.Durante su cautiverio en la torre, fue interrogada durante varios meses, pero como era una aristócrata no podía ser torturada. Bajo presión psicológica, sin embargo, parece ser que sufrió un colapso nervioso y a comienzos de 1542 fue declarada loca. Sus “ataques de frenesí” significaron que no podría ser sometida a juicio por su rol de facilitar los adulterios de la reina, pero desde que el rey determinó que debía ser castigada, éste implementó una ley que permitía que los dementes fueran ejecutados.Jane fue entonces condenada a muerte por el Act of Atteinder (esto es, sin juicio) y el día de la ejecución se fijó para el día 13 de febrero de 1542, el mismo día que Catalina Howard.La reina murió primero, aparentemente en un débil estado físico, aunque no se hallaba histérica. Jane, quien había estado en el escalafón para observar la muerte de Catalina, dio entonces un discurso antes de arrodillarse en el recién usado cadalso. A pesar del colapso mental sufrido en sus últimos cinco meses de vida, se mostró calma y digna, y ambas mujeres ganaron una leve aprobación póstuma por sus comportamientos al momento de morir. Un testigo ocular, un mercader llamado Otwell Johnson, escribió que sus ‘almas [deben] estar con Dios, por ellas realizó el mas piadoso y cristiano final’. El embajador francés simplemente indicó que Jane dio un “largo discurso”; Johnson dice que ella pidió perdón por sus “varios pecados”, pero nadie apoya las leyendas posteriores de que Jane habló en detalle sobre su fenecido esposo o hermana política Ana. De acuerdo a Alison Weir, la ejecutada reina no pasaba más allá de los diecisiete años al momento de su muerte y Jane estaba alrededor de los treinta y seis.La ejecución fue llevada a cabo solamente con un golpe de hacha y fue enterrada en la Torre de Londres junto a Catalina Howard, muy cerca de los cuerpos de George y Ana Bolena.


Catalina Howard, también conocida como Catherine, Katherine Howard o Katheryn Howard, (nacida entre 1520 y 1525 – fallecida el 13 de febrero de 1542), fue la quinta esposa de Enrique VIII de Inglaterra.Fue la segunda de las 5 hijas de lord Edmund Howard y de Joyce Cultpepper y, además, era prima por el lado paterno de Ana Bolena -la madre de Ana y el padre de Catalina eran hermanos-. El padre de Catalina estaba constantemente endeudado y tenía problemas económicos. Su sobrina Ana le consiguió un empleo en el gobierno, trabajando para el rey en Calais. En ese momento, la joven Catalina fue enviada a vivir con su abuela, Agnes Tilney.Su abuela regentaba una casa de huéspedes y recibía a numerosos visitantes; pero asistía constantemente a la corte, así que Catalina pronto se vio envuelta en los enredos amorosos existentes en la casa.A los 12 años, inicio un romance con su profesor de música, Henry Mannox. El romance terminó cuando Catalina se enamoró de un joven secretario, Francis Dereham. Se convirtieron en amantes, asunto que pasó a ser del conocimiento de los huéspedes de la mansión. A finales de 1539, Catalina consiguió el empleo de dama de compañía de la nueva esposa de Enrique VIII, la reina Ana de Cleves.Al ser una adolescente atractiva, Catalina captó la atención del rey. Enrique anuló su matrimonio con Ana el 9 de julio de 1540 y se casó con Catalina -que había sido su amante durante dos meses- el 28 de julio del mismo año en el palacio de Oatlands, en Surrey. Enrique tenía casi 50 años mientras que Catalina estaba aún en la adolescencia.Enrique, viejo y obeso, llenó a su joven esposa de joyas y otros regalos extremadamente caros. El rey desconocía el pasado de Catalina a la que consideraba una reina joven y virtuosa.A pesar de todas estas riquezas, Catalina encontró que su matrimonio no le satisfacía. Le desagradaba el cuerpo de su esposo y buscaba entretenimientos amorosos en cualquier parte. Inició un romance con uno de los cortesanos favoritos del rey, Thomas Culpeper. Mientras su relación con Culpeper avanzaba, antiguos huéspedes de la casa de su abuela contactaron con Catalina. Para conseguir su silencio, contrató a algunos de ellos. Sus antiguos amantes Henry Mannox y Francis Dereham estaban entre ellos.En 1541 aumentaron los rumores sobre la conducta de la reina. Uno de los antiguos compañeros de Catalina reveló la relación que la reina había mantenido con Francis Dereham. En un principio, el rey no quiso creerlo hasta que las evidencias fueron demasiado claras para negar el hecho.Catalina fue puesta bajo vigilancia en sus aposentos, acompañada tan sólo de una de sus damas de compañía. Fue interrogada por los consejeros del rey en numerosas ocasiones. Se habló de divorcio y de exiliar a Catalina, hasta que se descubrió una carta de amor que le había escrito a Culpeper. Fue acusada de adulterio que, en el caso de la reina, significaba traición.La reina fue encerrada en la abadía de Middlesex en invierno de 1541. Thomas Culpeper y Francis Dereham fueron ejecutados el 8 de diciembre de 1541. La viuda de su primo, lady Jane Rochford (cuñada de la reina Ana Bolena) fue ejecutada por haber sido auspiciadora de las relaciones de Catalina Howard con Thomas Culpeper. El caso de la reina llegó al parlamento en enero.Fue llevada a la Torre de Londres el 10 de febrero de 1542. La noche anterior a su ejecución, Catalina pasó horas practicando como colocar su cabeza sobre el cadalso. Fue ejecutada el 13 de febrero de 1542. Llegó al cadalso con dignidad, aunque se la veía pálida y aterrorizada. Antes de morir, pidió perdón a su familia y rezó por la salvación de su alma. Su muerte fue rápida. Catalina fue enterrada en la capilla de San Pedro-ad-Vincula, junto a su prima Ana Bolena.


Ana de Cléveris (en alemán, Anna von Jülich-Kleve-Berg; en inglés Anne of Cleves; Düsseldorf, 22 de septiembre de 1515-Hever, 16 de julio de 1557), fue una noble alemana y cuarta esposa del rey Enrique VIII de Inglaterra y como tal fue reina de Inglaterra desde el 6 de enero de 1540 hasta el 9 de julio del mismo año. El matrimonio nunca se consumó, y no fue coronada reina consorte. Tras la anulación de su matrimonio, el rey concedió a Ana un arreglo generoso, y a partir de entonces se refirieron a ella como la amada hermana del rey. De las mujeres de Enrique VIII, es la segunda que más vivió, después de Catalina de Aragón.Ana fue retratada dos veces por Hans Holbein el Joven quien la pintó en 1539.Ana nació en 1515 cerca de Düsseldorf, como la segunda de los cuatro hijos de Juan III, duque de Cléveris, Julich, Berg, conde de Mark y Ravensberg (a menudo se le llama simplemente Duque de Cléveris), y de María de Julich, (1491-1543) heredera de los ducados de Julich, Berg y Ravensberg. Su padre se vio influido por Erasmo y siguió una tendencia moderada dentro de la Reforma. Se puso al lado de la Liga de Esmalcalda en oposición al emperador Carlos V. Tras la muerte de Juan III en 1538, el hermano de Ana, Guillermo se convirtió en duque de Jülich-Cleves-Berg, luciendo el prometedor epíteto de "El Rico". En 1526, su hermana mayor, Sibila se había casado con Juan Federico, Elector de Sajonia, cabeza de la confederación protestante de Alemania y considerdo el "Campeón de la Reforma."los doce años de edad (1527), Ana fue prometida a Francisco, hijo y heredero del duque de Lorena mientras que él sólo tenía diez años de edad, así que el compromiso fue considerado "oficioso" y fue cancelado en 1535. Su hermano Guillermo era un luterano pero la familia no estaba adscrita a una sola tendencia religiosa, pues su madre, la duquesa María, es descrita como una "católica estricta."Siendo el duque de Cléveris aliado de los príncipes protestantes, Enrique VIII de Inglaterra necesitaba una alianza con él. La continua disputa del duque con Carlos V sobre los Güeldres hizo que fuera un aliado conveniente para Enrique al comienzo de la Tregua de Niza. El canciller Thomas Cromwell instó al rey a este enlace. Tanto Enrique como Ana descendían de Carlomagno a través de Balduino IV, Conde de Flandes.Se le encargó al artista Hans Holbein el Joven retratar a Ana y a su hermana menor, Amelia, pues Enrique estaba considerando a ambas como candidatas para ser su cuarta esposa. Enrique pidió al artista que fuera tan preciso como fuera posible, que no halagase a las hermanas. Las dos versiones del retrato de Holbein se encuentran en el Louvre de París y en el Museo Victoria y Alberto de Londres.La negociaciones con Cléveris estaban en plena acción para marzo de 1539. Cromwell supervisó las conversaciones y un tratado de matrimonio se firmó el 4 de octubre de aquel año. Enrique valoraba la educación y la formación cultural en una mujer, pero Ana carecía de ambas pues no se la había educado en ese sentido. Era hábil en labores de aguja y le gustaba jugar a las cartas. Podía leer y escribir correctamente, pero sólo en alemán. A pesar de todo, Ana era considerada amable, virtuosa y dócil, cualidades que hacían de ella una candidata apropiada para Enrique. Ana fue descrita por el embajador francés, Charles de Marillac, como alta y delgada, "de mediana belleza, y de apariencia bien segura y resuelta".Tenía el pelo oscuro, de tez morena, era solemne según las costumbres ingleses y aparentaba más edad de la que tenía. Holbein la pintó con frente alta, de párpados caídos y una barbilla apuntada.Enrique se mostró satisfecho con el resultado. Hoy en día se sabe que los artistas de la corte tenían detalles con las personas importantes a las que retrataban. Según los cánones de la época, Ana era realmente fea: era alta y corpulenta, y su rostro poco agraciado mostraba además las cicatrices cutáneas de haber padecido la viruela.Enrique estaba impaciente por ver a su futura novia. Así que marchó a Rochester y no se sintió satisfecho con la llegada de Ana a Inglaterra. Sintió que había sido engañado, pues todo el mundo había alabado los atractivos de Ana: "No es en absoluto tan bella como me habían contado," se quejó.Enrique instó a Cromwell para que encontrara alguna forma legal de evitar el matimonio, pero llegados a tal punto, hacerlo era imposible sin arriesgar la alianza vital con los alemanes.A pesar de los recelos de Enrique, se casaron el 6 de enero de 1540 en el Palacio de Placentia, en Greenwich, cerca de Londres por el arzobispo Thomas Cranmer. La frase "God send me well to keep" fue grabada alrededor del anillo de boda de Ana. Inmediatamente después de llegar a Inglaterra, Ana admitió la forma anglicana de rezar, como esperaba Enrique.La primera noche de la pareja como marido y mujer no fue feliz. Enrique confió a Cromwell que no había consumado el matrimonio, diciendo, "Antes no me gustaba mucho, pero ahora me gusta mucho menos".Enrique deseaba romper el enlace pero no quería ser violento o injusto con Ana, así que pronto se encontró un pretexto para el divorcio. Este matrimonio fue el principio del fin para Thomas Cromwell como Lord canciller. Ordenaron a Ana abandonar la corte el 24 de junio, y el 6 de julio se le informó de la decisión de su marido de reconsiderar el matrimonio. Poco después, pidieron a Ana su consentimiento para una nulidad, a lo que ella accedió. El matrimonio se anuló el 9 de julio de 1540 alegando que no se había llegado a consumar por su anterior compromiso con Francisco de Lorena.Ana fue compensada con diversas propiedades, incluyendo el Castillo de Richmond (en el condado de Surrey) y el de Hever (en Kent), perteneciente a la familia de su segunda esposa, Ana Bolena. La Casa de Ana de Cléveris, en Lewes, Sussex, es sólo una de sus propiedades; ella nunca vivió allí. Enrique y Ana se convirtieron en buenos amigos; ella era un miembro honorífico de la familia del rey, y se referían a ella como "la querida hermana del rey". Fue invitada a menudo a la corte y, por gratitud al no haber disputado la anulación, Enrique decretó que se le diera precedencia por delante de todas las mujeres de Inglaterra salvo su propia esposa e hijas.Después de que Catalina Howard fuese decapitada, Ana y su hermano, el duque de Cléveris, presionaron al rey para que volviera a casarse con ella. El rey respondió rápidamente a tales sugerencias diciendo que no.En 1553, cuando las hijas de Enrique, María e Isabel marcharon a Londres con María como la nueva reina, Ana estuvo allí para saludarlas. También estuvo presente en la coronación de María I en Wstminster.Esa fue su última aparición pública.Unos meses más tarde, Ana escribió a María I para darle la enhorabuena por su matrimonio con el príncipe Felipe de España. No obstante, Ana raramente visitaba la corte durante el reinado de María y disfrutaba manejando sus propiedades particulares. Desde su llegada como novia del rey, Ana nunca dejó Inglaterra: cuando su matrimonio se anuló sus padres ya habían muerto, y su hermano, protestante estricto, no aprobaba su adhesión al anglicanismo.Fue la última de las seis esposas de Enrique VIII en morir. Cuando su salud empezó a fallar, María I permitió a Ana vivir en Chelsea Old Manor donde había vivido la última esposa de Enrique, Catalina Parr, después de su matrimonio Aquí dictó su testamento a mediados de julio de 1557. En él menciona a su hermano, su hermana y su cuñada, así como a la futura reina Isabel, la duquesa de Norfolk y la condesa de Arundel.Dejó algo de dinero a sus sirvientes y pidió a María e Isabel que los empleasen en sus casas. Ana murió en Chelsea Old Manor, el 16 de julio de 1557, unas pocas semanas antes de su cuadragésimo segundo cumpleaños. Fue sepultada el 3 de agosto en lo que se describe como "una tumba algo difícil de encontrar en la abadía de Westminster". Su tumba se encuentra en el lado opuesto al santuario de Eduardo el Confesor y un poco por encima del nivel de visión de una persona de mediana estatura. Al final de sus días se reconvirtió al catolicismo siguiendo los consejos de la hija de su esposo, María Tudor.Tiene la distinción de ser la última de las esposas de Enrique VIII en morir, pues vivió nueve años más que la última, Catalina Parr. Sin embargo, no fue la que tuvo más larga vida, pues en esto la superó la primera, Catalina de Aragón, que tenía cincuenta años cuando murió.


La Autora















Philippa Gregory es una escritora de reconocido prestigio internacional. Doctorada en literatura del siglo XVIII, por la universidad de Edimburgo, se ha ganado el aplauso de la critica y del público. Es conocida por si precisión histórica, la meticulosidad de sus investigaciones y por la genialidad en la que mezcla detalles histíóricos reales, historias de amor, aventuras y vida en la corte.Está es su tercera novela publicada en Planeta, tras La princesa fiel y La otra Bolena. Philippa Gregory vive en el norte de Inglaterra con su familia.

1 comentario:

  1. Me gusta mucho esta historia. Así que me anoto este libro. Una reseña muy completa.
    Besitos.

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